El jengibre fresco va perdiendo su fuerte sabor con el pasar del tiempo. Entonces, ¿qué hacer para que no se te eche a perder la cosecha? Lo puedes congelar. Hoy te enseño como hacerlo.
La forma correcta de congelar el jengibre
La forma más sencilla de congelar el jengibre es sellarlo bien en un recipiente hermético apto para congelador. Te dije que es bien sencillo.
Puedes congelar un trozo grande o cortar el jengibre en pedazos más pequeños.
Usar el jengibre congelado también es muy fácil. El uso que le des determinará si necesita descongelarlo o no.
No es necesario descongelar el jengibre si lo piensas usar rallado para hacer alguna salsa por ejemplo. Ahora, si una receta requiere rodajas de jengibre, deberás descongelarlo primero antes de cortar.
Cortar un jengibre congelado puede ser peligroso. Si sabes que usarás trozos de jengibre es mejor cortarlos antes de congelar.
Otro método para conservar el jengibre fresco es sumergir los trozos en alcohol. Cooks Illustrated experimentó con este proceso utilizando vodka y jerez (sherry). Al comparar el sabor y la textura con el jengibre congelado notaron que las muestras (en general) conservaron su sabor y su facilidad de rallado. No obstante, también informan que el jengibre adquirió algo del sabor a jerez. Este experimento duró 4 semanas y las muestras se usaron para hacer sofrito.
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¿Tienes otra forma de preservar el jengibre? Déjame saber en los comentarios.
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